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martes, 2 de marzo de 2010

“Es mejor morir de pie que vivir toda una vida arrodillado”



“Es mejor morir de pie que vivir toda una vida arrodillado”. Emiliano Zapata (1879-1919)
Cuba está de luto. El poder se ha cebado de nuevo con los más pobres, con los campesinos, con los negros, con los demócratas, con quienes se han atrevido a exigir libertad y se mueren de hambre en las cárceles de la Dictadura.
Orlando Zapata Tamayo, de 42 años, era un prisionero de conciencia cubano, fallecido después de 86 días en huelga de hambre para exigir sus derechos, y reclamar su inocencia ante las palizas y torturas que recibía, en un país en el cual la libertad de expresión y asociación es delito. Anacrónico residuo de los totalitarismos que azotaron el siglo XX, la actual monarquía absolutista hereditaria cubana es un ejemplo de otra extrema derecha, el estalinismo más liberticida que, oprimiendo al pueblo, masacra a los más humildes en beneficio de las élites dominantes y bajo estrategias sectarias propias de quienes se creen poseedores de la verdad suprema y practican el capitalismo de Estado. Una monarquía, que considera organizaciones subversivas a todas aquellas que no comulgan con su Régimen y ha convertido en ilegales a los sindicatos y a las asociaciones de derechos humanos, civiles, ecologistas, profesionales o políticas no controlados por él.

Como sucede siempre en quienes no han recibido el mandato del pueblo para gobernar, la culpa nunca es de ellos sino de los otros, en este caso de los EEUU, que son, para el PCC, su particular conturbernio judeomasónico… Eso al menos manifestó el Presidente del Gobierno, Castro II, en el colmo de todos los despropósitos e insultando a todas las inteligencias. A ello, ha añadido la estigmatización jurídica del que ya es un símbolo de la libertad en la mayor de las Antillas, al inventarle un currículum al uso de preso común, al estilo de como hacían los dictadores y golpistas de turno con los revolucionarios de Iberoamérica durante estos 200 años de repúblicas de aire.

Cuando Fidel Castro entró triunfante en la habana en 1959, Zapata no había nacido aún. Le faltaban 9 años para ello. En el momento de su detención en la oleada de represión a disidentes en 2003, aquella que hizo de decir al escritor y premio Nóbel José Saramago: “Hasta aquí hemos llegado”, era albañil. Fue condenado entonces a 3 años por desacato y posteriormente a 30 más por su actitud de rebeldía en la cárcel, algo que no se entiende, no sólo porque la rebeldía es un valor moralmente positivo, sino porque uno de los periódicos del régimen se llama precisamente “Juventud Rebelde”.

El movimiento zapatista y su grito de “Tierra y Libertad” recorre ahora la antigua Siboney, ante un Gobierno que de nuevo se ha manchado las manos con sangre inocente. Un gobierno de cobardes, porque cómo sino puede llamarse a un gobierno que ha extendido esa falta de derechos humanos a los más elementales de un difunto, como es el de ser velado por familiares y amigos sin restricción alguna, en lugar de por militares armados de ametralladoras antifantasmas. Su madre, Reina Luisa Tamayo, una pobre campesina de un caserío de Holguín, ha manifestado que “ha sido un asesinato premeditado”.

El ejemplo de Zapata ha cundido así en muchos otros presos de conciencia y ya son casi una docena los disidentes que han tomado su relevo declarándose también en huelga de hambre: el periodista Guillermo Fariñas, Adolfo Fernández Sainz periodista también del Grupo de los 75 de la Primavera Negra de 2003 y padrino del hijo de Yoani Sánchez conocida por la bitácora “Generación Y” en Internet (http://www.desdecuba.com/generaciony/), Pedro Argüelles, de la agencia independiente Patria, Antonio Díaz, del Movimiento Cristiano Liberación, Eduardo Díaz Fleitas, del Movimiento 5 de agosto, Fidel Suárez del Movimiento Pro Derechos Humanos, Diosdado González Marrero, Presidente del Partido Paz, Amor y Libertad o Nelson Molinet, Secretario General de la Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba.

Si quieres hacer algo por los DDHH en Cuba participa en la campaña de Amnistía Internacional a favor del preso de conciencia Lester González Pentón condenado a 20 años por actividad sindical.

Escribe al Presidente Raúl Castro Ruz a La Habana o por correo-e a: cuba@un.intEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla expresando tu preocupación por la situación de Lester González, el más joven de los 75 detenidos en 2003 y condenado por ejercer su derecho a la libertad de expresión y asociación, pidiendo que sea excarcelado de forma inmediata e incondicional. (Lester González trabajó para dos organizaciones de derechos humanos: el Movimiento pro Derechos Humanos Razón, Verdad y Libertad y la Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba).

Estos luchadores cubanos por la democracia, la libertad y los derechos humanos, se merecen de una vez por todas que los pueblos del mundo rompan el silencio. No ha lugar a estrategias hipócritas de la real-politik ni a las orejeras que tantas veces se ponen muchos partidos, que definiéndose de izquierdas, demuestran en la práctica ser cómplices y correveidiles de los agentes de la represión, falta de libertades y ausencia de democracia contra las que dicen luchar. Para todos ellos, el poema del poeta canario Agustín Millares Sall:



Te digo que no vale…
Te digo que no vale
meter el sueño azul bajo las sábanas,
pasar de largo, no saber nada,
hacer la vista gorda a lo que pasa,
guardar la sed de estrellas bajo llave.

Te digo que no vale
que el amor pierda el habla,
que la razón se calle,
que la alegría rompa las palabras,
que la razón confiese: aquí no hay sangre.

Te digo que no vale
que el gris siempre se salga con la suya,
que el negro se desmande
y diga “cruz y raya” al júbilo del aire.
Vuelvo a la carga y digo: aquí no cabe
esconder la cabeza bajo el ala,
decir “no lo sabía”, “estoy al margen”,
“vivo en mi torre solo y no sé nada”.
Te digo y te repito que no vale

1 comentario:

Esveritate dijo...

Después de unos días de descanso fuera de España retomo hoy de nuevo mi actividad.

He repasado titulares de prensa para ponerme un poco al día. Con sinceridad no me sosprenden las noticias ya.

El mundo entero está lleno de hijos de puta, pero en España salen más que setas en primavera. El último en salir del armario Willy Toledo.

Si esta es la democracia y libertad que nos quieren imponer, señores lo tienen claro. Si hasta la fecha he sido enemigo del sistema, ya les digo a estos dictadores disfrazados de demócratas, que les declaro la guerra abierta.

Me importa un carajo lo que a mi me pueda suceder, pero sí garantizo que a más de uno me voy a llevar por delante. A partir de hoy empezaremos una nueva fase, siempre han perdido y de nuevo volverán a perder.